viernes, 3 de abril de 2009

PUENTE DEL INCA...


El Puente del Inca es una formación rocosa que forma un puente natural sobre el río Las Cuevas.
Está ubicado al noroeste de la provincia de Mendoza, Argentina, y su curiosa formación y pasado como hotel de baños termales lo han convertido en un punto turístico destacado, actualmente considerado un Área Natural protegida por la provincia.

Ubicación y descripción

Se encuentra a 2.700 metros de altitud, sobre la Cordillera de los Andes y entre los cerros Banderita Norte y Banderita Sur, en el Departamento Las Heras, distrito Las Cuevas. Dista unos 196 kilómetros de la Ciudad de Mendoza por la ruta 7, cerca del paso a Chile, y de la entrada principal del Parque Provincial Aconcagua.

Esta curiosidad geomorfológica tiene unos 48 metros de longitud, 28 de ancho y 8 de espesor, y se encuentra suspendido a 27 metros sobre el río. Penden de él una serie de estalactitas, inflorescencias cálcicas y en invierno agujas de hielo.

La formación se produjo por la erosión hídrica del río Las Cuevas que creó un pasaje a través de las morenas (sedimentos por el retroceso de glaciares) depositados en el valle con forma de artesa ("U"). Las aguas minero termales cementaron luego la zona con una carcasa ferruginosa, lo que le otorgó su curiosa forma y un colorido en los tonos del naranja, amarillo y ocre.

A la altura del puente, en la margen derecha del río, se alojan cinco fuentes termales del mismo tipo pero con diferentes componentes salinos y temperaturas que van desde los 33 hasta los 38 °C; las mismas se denominan: Venus, Marte, Saturno, Mercurio y Champagne. El agua se considera que posee propiedades curativas y anti-estrés por ser ricas en sales y cloruro de sodio, alcalinas, arsenicales, bicarbonatadas, cálcicas y sulfurosas. La transparencia está dada por el peróxido de hierro y las algas, que favorecen la decantación. Estas propiedades también provocan que los objetos expuestos a estas aguas sean mineralizados con una cubierta ferruginosa en menos de 40 días.

Historia

En 1925 se construyó el Hotel Puente del Inca, donde asistían las personalidades más importantes de la época. Cada habitación poseía su propio baño termal. Los aludes que un tiempo antes habían dejado inhabilitado el servicio del tren trasandino, en 1965 destruyen totalmente el hotel, salvándose sólo la pequeña capilla colonial en donde provisoriamente se instaló el personal y los visitantes. Hasta la actualidad (julio 2006) el hotel permanece abandonado.

EL PUENTE DEL INCA


Cuenta la leyenda que hace muchos, muchísimos años, el heredero del trono del Imperio Inca, se debatía entre la vida y la muerte, siendo víctima de una extraña y misteriosa enfermedad.

Las curas, rezos y recursos de los hechiceros nada lograban y desesperaban por no poder devolverle la salud.

El pueblo amaba intensa y entrañablemente al Príncipe de los Incas. Invocaba a sus Dioses y realizaba sacrificios en su honor.

Fueron convocados los más grandes sabios del reino, quienes afirmaron que sólo podría sanarlo el maravilloso poder del agua de una vertiente, ubicada en una lejana comarca.

Partieron en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que veían agotadas sus fuerzas, y un día se detuvieron ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un tempestuoso río.

Enfrente, en el lado opuesto, se observaba el codiciado manantial, pero... ¿cómo hacer para llegar a ese inaccesible lugar?

Meditaron durante mucho tiempo, tratando de buscar una forma de llegar hasta las milagrosas aguas, pero todo era en vano.

Cuando ya la desesperación los dominaba: aconteció un hecho extraordinario: de pronto se oscureció el cielo, tembló el piso granítico y vieron caer, desde las altas cimas, enormes moles de piedra que producían un estrépito aterrador.

Pasado el estruendo, y más calmado el ánimo, los indígenas divisaron asombrados, un puente que les permitía llegar sin dificultad hasta la fuente maravillosa. Transportaron hacia ella al Príncipe, quien bebió de sus aguas y pronto recuperó la salud.

La omnipotencia del Dios Inti, el Sol, y de Mama-Quilla, la Luna, habían realizado el milagro.

Así surgió ese arco monumental de piedra, que recibió el nombre de “Puente del Inca”, que se levanta custodiado por el Aconcagua, rodeado por la imponente belleza de los Andes.

Leyenda Calchaqui